Come Quesos: el neurojuego para trabajar la atención y la orientación espacial
¿A tu hijo le cuesta mantener la concentración, se despista con facilidad o se pierde al seguir un orden? Te presento Come Quesos, un neurojuego para trabajar la atención y la orientación espacial que hemos creado en Clases con Ali. Un ratoncito, un laberinto lleno de quesitos y un gato que lo persigue: así de sencillo y así de eficaz para entrenar el cerebro jugando. Además, es gratuito y no necesita registro.
¿Para qué sirve Come Quesos?
Come Quesos convierte la búsqueda y el desplazamiento en un reto divertido. El jugador debe guiar al ratón por un laberinto y comerse los quesitos en el orden correcto, ya sean números, letras o una combinación de ambos, mientras esquiva al gato.
Es especialmente útil para:
- Niños y niñas de infantil y primaria que están afianzando la serie numérica y el abecedario.
- Alumnado con dificultades de atención, TDAH o impulsividad.
- Niños con dificultades de orientación espacial, lateralidad o planificación.
- Adolescentes y adultos que quieren entrenar la flexibilidad cognitiva y la velocidad de procesamiento.
Con 100 niveles y opciones para ajustar la dificultad, se adapta a cada jugador y crece con él.
¿Qué habilidades cognitivas desarrolla este neurojuego para trabajar la atención y la orientación espacial?
- Atención sostenida y selectiva: hay que localizar el quesito que toca entre muchos y no perder el hilo de la secuencia durante todo el nivel, mientras vigilas al gato.
- Orientación espacial: moverse por el laberinto exige interpretar direcciones (arriba, abajo, izquierda, derecha) y anticipar caminos.
- Planificación y resolución de problemas: ¿cuál es la ruta más segura hasta el siguiente quesito? ¿Por dónde viene el gato? Cada movimiento es una pequeña decisión estratégica.
- Memoria de trabajo: el juego no te dice qué quesito toca: tienes que recordar cuál fue el último y deducir el siguiente.
- Flexibilidad cognitiva: en los niveles avanzados hay que alternar entre números y letras (1, A, 2, B, 3, C…), cambiando de «regla» mentalmente a cada paso.
- Control inhibitorio: frenar el impulso de ir al quesito más cercano si no es el que toca.
Estas capacidades forman parte de lo que la neurociencia llama funciones ejecutivas. La investigadora Adele Diamond (2013), en una revisión de referencia publicada en Annual Review of Psychology, identifica la memoria de trabajo, el control inhibitorio y la flexibilidad cognitiva como sus tres pilares, y subraya que predicen el éxito escolar incluso más que el cociente intelectual. Curiosamente, la secuencia alterna de números y letras recuerda a la del Trail Making Test (Reitan, 1958), una de las pruebas neuropsicológicas más utilizadas para valorar la atención y la flexibilidad cognitiva.
¿En qué consiste Come Quesos?
El jugador mueve al ratoncito con las flechas del teclado, deslizando el dedo sobre el laberinto o con el mando de flechas en pantalla. En el laberinto hay quesitos con números o letras que deben comerse en orden. Si toca uno que no corresponde, parpadea en rojo y no se come. Si el gato le atrapa, pierde una vida; con tres vidas perdidas, toca reintentar el nivel.
La progresión de los 100 niveles:
- Niveles 1-10: orden numérico correlativo (1, 2, 3…).
- Niveles 11-20: orden alfabético correlativo (A, B, C…).
- Niveles 21-100: cada nivel combina una de estas tres formas:
- números salteados de menor a mayor (4, 8, 23, 56),
- letras salteadas en orden alfabético (B, G, H, M, X),
- números y letras alternados (1, A, 2, B, 3, C…).
Antes de cada cambio de dinámica aparece un aviso explicativo, y el modo del nivel siempre se indica encima del laberinto.
Ajustes de dificultad: se puede elegir la velocidad (lenta, normal o rápida), jugar sin gato mientras se aprende a ordenar sin presión, activar una pista que marca el siguiente quesito y hacer que el juego diga en voz alta el número o la letra.
¿Por qué es importante trabajar estas habilidades?
La atención es la puerta de todo aprendizaje: sin ella, la información no llega a procesarse ni a memorizarse. Un niño que se distrae pierde parte de las explicaciones, comete errores por despiste en los exámenes y tarda mucho más en hacer los deberes.
La orientación espacial, por su parte, está detrás de tareas tan cotidianas como seguir el renglón al leer, colocar bien las cifras en una operación, interpretar un mapa o entender la geometría. Y la capacidad de seguir y alternar secuencias es clave para la organización, el cálculo y la autonomía.
Por eso, un neurojuego para trabajar la atención y la orientación espacial como Come Quesos ofrece un entrenamiento breve y motivador que repercute en el rendimiento escolar y en el día a día. En niños con TDAH o dificultades de aprendizaje, el formato de juego con recompensa inmediata ayuda a mantener la implicación.
El valor de una herramienta gratuita y accesible
Come Quesos es 100 % gratuito, online y sin registro. No hay que instalar nada ni facilitar datos: funciona en ordenador, tablet y móvil. Está diseñado con criterio pedagógico, con una progresión cuidada de 100 niveles y ajustes que permiten adaptarlo a cada niño, para que familias, docentes y profesionales puedan usarlo sin barreras.
Orientación pedagógica: cómo sacarle partido
- Edad recomendada: desde los 5-6 años en los niveles numéricos, con velocidad lenta y sin gato. Los niveles alternos y salteados son ideales a partir de 8-9 años, en secundaria y en adultos.
- Frecuencia: sesiones cortas de 10-15 minutos, 3-4 veces por semana.
- Empieza sin presión: para los más pequeños o para niños que se frustran con facilidad, desactivad el gato y activad la pista. Id retirando las ayudas poco a poco.
- Verbalizar: pedidle que diga en voz alta qué quesito toca y por dónde va a ir. Verbalizar el plan refuerza la autorregulación.
- Contexto: como «activación» antes de estudiar, como descanso activo entre tareas o dentro de sesiones de refuerzo o terapia.
- Refuerzo positivo: valorad la mejora (menos fallos, más vidas conservadas) más que la velocidad.
Conclusión: ¡ayuda al ratoncito a llegar a todos los quesitos!
Come Quesos demuestra que entrenar la atención y las funciones ejecutivas puede ser tan divertido como un videojuego. Pruébalo hoy en 👉 https://www.clasesconalitupedagoga.es/neuro-juegos/comequesos/ y compártelo con familias y docentes a quienes pueda ayudar.
Si observas que tu hijo o tu alumno tiene dificultades persistentes de atención, organización o aprendizaje, en Clases con Ali podemos realizar una evaluación pedagógica y diseñar una intervención a medida, en Valencia y online. Escríbeme por WhatsApp al 644 29 18 23 o visita www.clasesconalitupedagoga.es. Porque cada mente es diferente, y cada enseñanza, única.
Comments are closed